LA HEROINA QUE ESTÁ DISPUESTA A LUCHAR POR EL CINE QUE LE GUSTA CAIGA QUIÉN CAIGA

lunes, 27 de junio de 2016

Ha muerto Bud Spencer

Ha fallecido en Roma, a los 86 años de edad, el actor italiano Carlo Pedersoli, más conocido por el seudónimo de Bud Spencer; seudónimo proveniente por su afición por la cerveza Budweiser y su admiración por el actor Spencer Tracy. Su hijo, Giuseppe Pedersoli, lo ha confirmado al diario La Stampa con una emotiva frase: Papá ha fallecido tranquilamente a las 18:15 horas. No ha sufrido, nos tenía al lado y sus últimas palabras fueron "Gracias".



De joven fue un gran atleta y llegó a tener una exitosa carrera como nadador, llegando a ser campeón de Italia en los 100 metros libres en siete ocasiones y llegó a participar en los Juegos Olímpicos de Helsinki (1952), Melbourne (1956) y Roma (1960). En cine su primer trabajo fue como extra en Quo Vadis? (Mervyn LeRoy y Anthony Mann, 1951), dando vida a un guardia imperial.


En su extensa carrera destacan sus trabajos con Terence Hill, con quién trabajó por primera vez en Dios perdona... ¡Yo no! (Giuseppe Colizzi, 1967) y con quién formó una conocídísima pareja cinematográfica que protagonizó una gran cantidad de películas donde su título más emblemático es Le Llamaban Trinidad (Enzo Barboni, 1970) y que formaron todo un subgénero de comedias de acción que solían terminar con ambos protagonistas sacudiendo palizas a ejércitos de malos.


Entre sus trabajos en solitario destacan la saga policíaca donde daba vida al comisario Rizzo, formada por El Super Poli (1973), Píes Grandes (1975), ¡Puños Fuera! (1977) y Zapatones (1980); todas dirigidas por Steno -seudónimo de Stefano Vanzina -. También ha trabajado con Dario Argento en Cuatro Moscas sobre Terciopelo Gris (1971). Además de actor ha sido guionista, productor, cantante, compositor e, incluso, piloto.


Yo, que he crecido viendo sus películas, solo puedo decir que esta es una pérdida de los más dolorosa. Desde luego, se nos ha ido todo UN GRANDE -así, con mayúsculas -cuyo hueco que deja no va a ser difícil de llenar, sino imposible. Como tributo, aquí os dejo una de las muchas ensaladas de hostias que solía repartir junto a su compañero Terence Hill que tanto me hicieron disfrutar en mi juventud:






DESCANSE EN PAZ