LA HEROINA QUE ESTÁ DISPUESTA A LUCHAR POR EL CINE QUE LE GUSTA CAIGA QUIÉN CAIGA

jueves, 22 de marzo de 2007

El retorno de McClane

Una de mis películas favoritas es La Jungla de Cristal (John McTiernan,1988), la película donde Bruce Willis dio vida al policía John McClean, todo un icono del cine de acción. Esta película, a parte de ser ya todo un clásico de los 80 y la mejor película de Willis hasta la fecha, fue el inicio de una saga que se completó con la mastodóntica La Jungla 2: Alerta Roja (1990), donde Renny Harlin - autor de pequeñas joyas como Máximo Riesgo (1993) y Deep Blue Sea (1999) - sustituyó a John McTiernan como director, y Jungla de Cristal: La Venganza (1995), donde McTiernan volvía a la dirección; seguramente, para recuperarse del gran batacazo de El Último Gran Heroe (1993).

La idea de hacer una cuarta entrega siempre estuvo en la mente de los mandamases de la Fox, pero esta se ha hecho de rogar. Después de un proyecto surgido a finales de los 90 sobre McClean en la selva buscando a una chica desaparecida y que fue abortado y reconvertido en la infumable Lagrimas del Sol (Antoine Faqua, 2003), por fin se estrena este año la muy anunciada cuarta aventura de McClean, cuyo título original es Live Free or Die Hard y que, según rumores, aquí en España podría tener el título de La Jungla 4: Ultimatum.

En ella volvemos a encontrarnos con Willis dando vida a su personaje mas famoso en medio de una trama donde los villanos serán hackers informáticos que pondrán en jaque el orden mundial. Una historia no muy original que digamos, pero aquí lo importante es ver a John McClean repartiendo leña mientras acompaña la acción con sus chistes y sus particular sentido del humor. De momento, en las pocas imágenes que he podido ver de la película los tiros, golpes, puñetazos y persecuciones no faltarán, pero se echa de menos a un McClean mas chistoso. Digo yo que habrá que esperar a ver que pasa, porque no creo que los responsables de la franquicia se les ocurra encasquetarnos a un McClane serio ¡sería suicida!



Su director es Len Weisman, autor de la genial Underword (2003) y su, mas genial aún, secuela, Underword: Evolution (2006), que sustituye a McTiernan, quién no ha podido realizar esta entrega por sus problemas con la ley a causa de sus escuchas ilegales a productores. Weisman se confiesa un gran fan de la saga y si lo que dice es verdad no creo que prescinda de los elementos que convirtieron a la saga en lo que es. Mientras, el reparto del film lo completan Timoty Olyphant, Jeffrey Wright y Maggie Q como villanos y, en el lado de los buenos, con Justin Long y Mary Elizabeth Winstead; esta última, como la hija de McClean; personaje que ya aparecía brevemente en la primera entrega siendo solo una niñ a diciendo por la Tv "Volved a casa..."

Aunque no será John McClane el único heroe de acción de los 80 que regresará por cuarta vez. Hay dos que pretenden regresar el año que viene.

Uno de ellos es el mismísimo Indiana Jones. Steven Spielberg y George Lucas ya se han puesto de acuerdo para realizar la cuarta entrega de la saga, d e nuevo con Harrison Ford en la piel del personaje y la gran Cate Blanchet como la chica del film - aún no se sabe que personaje interpretará, pero, seguramente, será el rol femenino principal -. Una buena noticia es que el guión es de David Koepp y una mala es que ni Natalie Portman ni Scarlett Johansson darán vida a Ohio, la hija de Indy - por lo que he oido últimamente, el personaje ni siquiera será una chica -. El film, que aún no tienen título asignando, comenzará a rodarse en junio de este año, de nuevo con Spielberg en la dirección y Lucas encargándose de la producción ejecutiva.


Y el otro que no se quiere quedar sin su cuarta aventura es Rambo. Silverter Stallone, que, al igual que Harrison Ford, ya ha superado los sesenta años, está empeñado en resucitar a los dos personajes que le dieron la fama y cerrar sus respectivas sagas con broche de oro. Con Rocky Balboa, la sexta, y última, entrega de la saga iniciada en 1976 por la magnífica Rocky, lo ha conseguido; a pesar de que muchos críticos digan lo contrario. Ahora, Stallone se encuentra trabajando en la cuarta entrega de la saga Rambo -la cual, siguiendo el ejemplo de la última de Rocky, se titulará John Rambo - para así hacernos olvidar un poco la nefasta Rambo III (Peter McDonald, 1988). En esta ocasión, el propio Stallone se encarga de la dirección, debutando como director en esta saga - todo lo contrario que con la saga Rocky, donde, a parte de Rocky Balboa, dirigió la II, III y IV entregas -. En fin, espero que el nuevo film se parezca mas a las dos primeras entregas, la estupenda Acorralado (Ted Kotcheff,1982) y la espectacular Rambo: Acorralado parte II (George Pan Cosmatos, 1985), que a la, como ya he dicho, nefasta tercera entrega.



Y terminando con los iconos del cine de acción de los 80, no puedo evitar hacer mención a otro que la industria norteamericana también piensa recuperar. Se trata del tuerto Snake Priskead, al que dio vida Kurt Russel en la, ya clásica, cinta de John Carpenter 1997: Rescate en Nueva York (1981). Este film ya tubo una secuela, 2013: Rescate en L.A. (1996), también dirigida por Carpenter y protagonizada por Russel. Pero, en esta ocasión, lo que piensan hacer es un remake en donde, Gerard Butler (el Leonídas de la esperada 300) podría sustituir a Russel en la piel de Priskead. Todavía no sé mucho de este nuevo proyecto, ya que no hay nada seguro, pero seguiré informando.



2 comentarios:

jack dijo...

Creo que estás haciendo un gran blog. no lo abandones y publicitalo para que salga mas en google.

Cuantas más webs enlacen a tu blog o se hable mas en foros mas gente leera esto.
Saludos.

Wardog dijo...

Madre mía. Un rambo de 60 años. Un Rocky ya sonaba a oda a la geriatría, pero un Rambo. ¿Cuál será la frase estelar del Stallone? ¿"Eshta no esh mi dentadura, Diosh mio"?
Lo mismo que un Indiana Jones a lo viejuno mola, y un John MCCleine abuelizado molan porque el aspecto físico no es lo que manda en el personaje, un Rambo con arrugas y piños de pega no mola. Y que se deje ya de anabolizantes que no tiene ya edad y se le van a quedar los huevecillos chiquitajos.